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lunes, 27 de agosto de 2012

ABREBOCAS:: CINES ASIATICOS::

Si me preguntara por la idea central de este ensayo, tendría que decir que se nada en un continente sinuoso y lleno de complejidades donde hay muchas telas para cortar y devenir por un pretendido occidental como yo. El problema central fue y será encontrar fuentes documentales que me permitiesen aprender a la vez que transmitir ese manifiesto recorrido audiovisual. Para ello me decidí por dos tipos de archivos: el primero escrito e histórico por mi profesión y con el ánimo de responder a la pregunta ¿cómo y cuando llegó el cine a Japón, China y otros países asiáticos?

Para mayor claridad, con el libro recorreremos los orígenes, algunos aprendizajes y una que otra anécdota interiorizada de una lectura rápida; con las películas que se nombrarán y de alguna manera el intento de reseña o abrebocas que se hará de ellas, se quiere antojar y persuadir a engomarse e investigar con la producción actual, independiente y comercial que se realiza desbordando la mirada moral, moderna y hasta conservadora del cine occidental norteamericano y  europeo, que ausculta todo un mundo de posibilidades, distopías y heterotopías en la realización y en la conexión de los sentidos de los espectadores con las tramas cinematográficas ta reales como virtuales.

Para comenzar y como ya lo nombre, busque el libro llamado HISTORIA DEL CINE MUNDIAL  de Georges Sadoul donde traté de comprender los inicios y orígenes del séptimo arte en este gran costado del mundo con más de dos mil millones de habitantes y diferencias culturales marcadas y rotundas. Pude darme cuenta de las estadísticas de las producciones cinematográficas, de la relación en estas naciones entre contexto político, social y armado con la realización de largometrajes; la optimización del cine como herramienta de propaganda y de poder,  es decir como dispositivo de aconductamiento y control de las masas, combinándose con las  grandes casas productoras y  la exigua libertad de expresión en regímenes totalitarios.

La lectura de los capítulos EL EXTREMO ORIENTE (1902-1966)  (Capítulo XXIII) Págs. 394 -420;  CINES INDIOS Y ASIATICOS (Capítulo XXIV) Págs. 420 – 433;, y los Anexos I PUESTA AL DÍA (1965 – 1971)  en lo que corresponde a Lejano Oriente, India, China y Japón (Págs. 495 -567), y Anexo EL CINE MUNDIAL EN CIFRAS, Págs. 616 -621; me permitió ver que países como Japón, China y Corea tiene una amplia producción y tradición cinematográfica que en sus comienzos estuvo ligada al Estado y a casas productoras de grandes magnates y empresarios, lo que ha permitido con el tiempo que grupos independientes de trabajadores, creativos y técnicos audiovisuales creen sus empresas y que se configuren procesos radicales de creativos comprometidos con el materialismo y el pensamiento socialista. Dicho camino recorrido escrito de una manera sucinta y ser hacer alusión a que se crearon empresas en todos las naciones asiáticas que ofertaran toda la tecnología de la cadena audiovisual,  para decir que hay mucho que reconocer de este universo de narrar de los cineastas de países asiáticos, sus miradas propias y siempre con duda, con giros desesperantes e inesperados, les permite cargar sus filmes, sea cual fuere su género, de exploraciones personales, tan particulares, que por ello alcanzan los estatutos de verosimilitud y universalidad.


Aprendí que en estos países además de las salas de cine, a las que en general asiste la clase pudiente y  media de las sociedades de las naciones con sus idiosincrasias y diversidad de religiones en el mismo territorio, existían cine ambulantes subsidiados por el Estado y financiados por las casas productoras matrices, una especia de proyección en el espacio público, de alguna manera asequible a un mundo poblado de gentes que en los primeros 50 años del siglo XX más que del cine vivió como analfabeta en la espectacularidad de la guerra.

Al quitarme la máscara de la alienación cultural donde el mejor cine, el país que más produce, los mejores directores, actores y  técnicos son y están en EE.UU, como habitante del sur global, puedo decir que comprendí la diversidad de productoras como de regiones, distintos géneros como de religiones y  diferentes espíritus en la realización cinematográfica de un cine nacional con un desarrollo original y fecundo como de  realizadores y colectivos pensando y fortaleciendo pese a la censura la mirada y cultura audiovisual oriental.

Para la muestra de ello Japón conoció el cine en 1896 -1897 con el vitascopio de Edison y ya en  1899 – 1900 un actor Takeye Inuze y el fotográfo T. Shibata registraron algunos trozos de TAZUKI, una obra del teatro clásico. Antes de 1912 ya se había fundado una casa productora en Tokio llamada la Nikkatsu especializada en asuntos modernos y en Kioto, la ciudad museo se especializó en asuntos antiguos u obras clásicas del teatro kabuki. En 1950 ambas ciudades seguían con la misma especialización, ahora bien,  el mayor  productor mundial de cine por muchos años y aun hoy es Japón. Entre 1925 y 1969 oscilo su producción anual ente 875 y 69 largometrajes.  En 1950 tenía 3.734 salas, el 1960 habían 7.041 cines y para 1970 descendían los espacios a 3.602 salas. Hacia 1970 287 millones de personas asistieron en el año a alguna proyección de cine.

En las Filipinas, colonia norteamericana hasta 1936, las puestas en escena comenzaron alrededor de 1915 y la producción tomó vuelo en 1933, con films hablados en tagalo,, lengua  común a los 7000 islotes en donde para esa época vivían más de 21 millones de habitantes.

En 1903 en Shanghai un español Ramos, en una casa de té, organizó proyecciones de films y prosperó tanto que a la vuelta de diez años tenía un circuito de diez salas en Shanghai, HanG-KEU, Cantón y Tientsin. Empero en 1908 la emperatriz china no había dejado entrar el cine a su país a excepción de la concesiones arrendadas a los extranjeros británicos en Hong Kong. Hubo que esperar hasta que en 1923, gracias al apoyo de ricos chinos emigrados a EE.UU, fundar la sociedad Minh Singh, que para 1925 ya producía 70 largometrajes. Entre 1925 y 1930 había en el país 150 salas, 40 cines chinos en Indonesia y en Malasia, una docena en repúblicas americanas y otros en Estados Unidos en donde se había creado una pequeña producción en los barrios chinos de Nueva York, Chicago y San Francisco.

En este país, el gran monstro asiático, en un lapso de menos de 20 años se crearon 5 casas o asociaciones,  entre ellas la Shaw Brothers, que no sólo producen largometrajes sino que controlan una cadena de salas de exhibición exclusiva, parques de atracciones,  sociedades de distribución, equipos de salas, revistas para los fans, una gran imprenta y fundaciones de beneficencia. De igual forma en 1950 tenía 6.000 salas y para 1970 los espacios ascendían a 16.000 salas. Entre 1920 y 1969 su promedio de producción de largometrajes oscilaba entre 50 a 100 films y hacía 1970, en el año, asistieron a cine 5 millones de personas.

Corea realizó sus primeros films hacia 1908 y su producción fue relativamente importante: se realizaron 200 puestas en escena entre 1921 y 1940, hacía  1930 la KAP (Artistas Proletarios Koreanos) influyó en el cine de Seul como lo hacina en Shangai y Tokio organizaciones análogas. Una vez comenzó la guerra con el Japón la producción se diezmo cayendo a 25 películas por año. En Corea del sur hacia 1964 la producción llegó a 164 films con dramas modernos, algunas operas y films históricos.

Finalmente en la India el cine había sido dado a conocer por los operadores Lumiére. A principio de siglo fueron realizados algunos filmes por ingleses y por la sucursal de la Pathé, en Bombay. El 1912 el fotógrafo e impresor D.G. Phalké realizó una película que fue un éxito y le permitió crear la primera casa productora llamada Hindustani Film Co. Construyó un estudio en Nasik, en la región de Bombay y allí contrato 30 actores; al principio en todos estos cines los papeles femeninos eran interpretados por hombres. El 1919 Baburao Painter fundó la Marhastra Film, en Kolhapur. Ambas empresas siempre irán en vías y propuestas diferentes.  En 1921 y 1922 el apís realizó 63 films (de ellos 43 en Bombay). Una encuesta  sonre  la industria del cine reveló que el país contaba en 1925 con  251 cines (35 de ellos al aire libre), o sea una sala por un millón de habitantes, contra una por 6.000 en los Estados Unidos y una por 13.000 en Inglaterra. La producción de la colonia, igual, era tres veces superior a la de gran Bretaña.

La industria asiática de más de 1.500 producciones al año se preocupa por abastecer su consumo interno  y cimentar así un cine nacional antes que cumplir o buscar cánones internacionales de aceptación, no por ello queremos decir que no salieran films realizados en estas latitudes. Otro elemento importante es que las lenguas en que están habladas las películas constituyen un arma y lobby de la misma puesta en escena pues las regiones y el ethos de estas familias y sociedades se apegan culturalmente mucho a su jerga y tradiciones, llevándose a cabo una amplia gama de largometrajes para las diferentes miradas y necesidades culturales, para un número de personas de ocho mil millones seiscientos mil personas en 1960, espectadores del continente ávidos de mirarse y reconocerse en la puesta en escena de la cultura tradicional y moderna, siempre presente en esta sociedades milenarias. vhjd.
 

lunes, 16 de julio de 2012

Porco Rosso 紅の豚 Kureina no buta Cerdo Rojo Dir Hayao Miyazaki Japón 1992




Mar Adriático, periodo de entreguerras, un experimentado piloto de la fuerza aérea italiana trabaja como cazarecompensas; su labor es salvaguardar la vida y seguridad de las personas que se encuentran amenazadas por una serie de piratas marinos.


Porco Rosso sufre por una razón desconocida un hechizo que convierte su rostro en el de un cerdo con un estilo bastante refinado. Su verdadero nombre es Marco Pagot y se caracteriza por su gran habilidad de manejar su hidroavión como un niño conduciendo un triciclo en el patio trasero de su casa.


Esta película es una verdadera obra maestra del ingenio y la imaginación, su relación con la aviación, sobre todo con los hidroaviones, al hacer una cinta con una encantadora forma de ver el mundo y su vida como un juego, un juego en un lugar donde todos podemos volar y navegar como si se tratara del trabajo más divertido sobre la tierra, ¡cosa maravillosa!


Esta película fue originalmente proyectada como una cinta para mostrar en vuelo en las Japan Airlines, basada libremente en el Manga de Miyazaki “The Age of the flying Boat” (La Era de las Hidrocanoas), pero su producción fue frustrada por la guerra de Yugoslavia que en consecuencia termina por darle a la obra un tono más serio. En sus inicios la cinta es propuesta como un cortometraje de 50 minutos aproximadamente, el director Miyazaki decide emprender de ese corto un largometraje y promoverlo para los cines convencionales.



Una muestra más de que este tipo de producciones son y dependen de los grandes socios capitalistas y las políticas mundiales es que, la aerolínea, después de observar el contenido de la cinta, confía en su posible éxito, decide cambiar el contrato y convertirse en productores del largometraje.


Unido a lo anterior y debido a la guerra en las repúblicas de la antigua Yugoslavia, Croacia concretamente, la película dibuja un panorama un poco más prudente, razón por la cual podemos apreciar en el largometraje,  mensajes reivindicativos que apuntan hacia el pacifismo como una forma de apaciguar los ánimos de la guerra y sus consecuencias, sin embargo la guerra es revivida en forma de parodia cuando Porco Rosso y su contrincante, después de un vuelo de batalla se agarran a puños parados en el agua y en medio de una turbamulta que apuesta por el ganador. 



En ningún momento de la película se evade la situación política y social que aqueja a Europa, lo podemos ver en el uniforme que portan los militares, aunque la crítica de Miyazaki no está sólo dirigida al fascismo sino también al totalitarismo que se vivieron en esa época y siguen viviéndose a un nivel más internacional. En “El castillo ambulante” vemos como se reflejan mejor estas situaciones.




¿Por qué un cerdo como protagonista? El director en varias ocasiones ha revelado su fascinación hacia este tipo de animales y además por los aviones, es una especie de declaración pública con mucha imaginación que hace oda a los hermanos Pagot, dibujantes italianos quienes crearon la serie Calimero y Sherlock Holmes.  Miyazaki colaboró en ambas producciones.




Por JaimeRicaurte


Paprika - Papurika:: パプリカ ::Dir::Satoshi Kon::Japón::2006::




Un sueño en tiempo real, un sueño consciente, un sueño que se puede dominar, un sueño que puede convertirse en otra realidad paralela a la que vivimos, sólo que, sería peligroso residir para siempre en el mundo de los sueños porque abandonaríamos por completo nuestro cuerpo y su vida física, para vivir eternamente en un mundo de fantasías.


Paprika está basada en una novela homónima del escritor Yasukata Tsutsui de 1993. La película trata de la invención de un artefacto que tiene como finalidad crear un punto de conexión con los sueños de manera lúcida, controlada y en esa medida permitir que la imaginación llegue hasta donde cada usuario quiera llegar, estableciendo al mismo tiempo vínculos imaginarios con otras personas.


El desarrollo de este dispositivo científico hace parte de un proyecto corporativo que todavía no ha sido aprobado por el gobierno. Un grupo de investigadores trabaja para realizar la forma en la cual se pueda navegar de manera consciente a través de los sueños y mejorar la solución de traumas psicológicos, psiquiátricos, como un método terapéutico bastante revolucionario.


Los sueños recurrentes producen una gran ansiedad, es por esto que podemos ver al principio de la película a la mismísima Paprika, alter-ego de la doctora Atzuko Chiba, tratando al detective Konawaka Toshimi, aunque estén del todo prohibidas por el gobierno este tipo de sesiones con terapias soporíferas. Si, soporíferas porque actúan como una especie de droga, algo parecido a lo que sucede en la película “Días Extraños” de Kathryn Bigelow, donde a través dispositivos parecidos a los que vemos en esta cinta, vendedores y consumidores experimentan, casi de manera real, situaciones que otras personas ya han vivido; aquí ya nos podemos imaginar de que se trata, sobretodo si pudiéramos vivir y experimentar por medio de diferentes especies y fragmentos de sueños, sensaciones como, asesinar a otra persona, ser asesinados o no necesariamente hechos tan traumáticos, como tener sexo y sentir el placer de hacerlo.   


Para tratarse de una animación como esta, no se separa mucho de las ganas de los seres humanos por experimentar nuevas emociones, pero si sobrepasa la imaginación, trayendo a la mente gran cantidad de pensamientos que se convierten en sueños y que muchas veces están cerca de la locura.




Paprika es una película fenomenal, con una imaginación desbordada y llena de detalles que no nos dejan en ningún momento separarnos de sus increíbles imágenes, es una colosal muestra de colores, trazos y discursos científicos cercanos a la fantástica vida de los sueños, aunque a veces no lo sean tanto, pero que posibilitan al espectador  ir un poco más allá de sus propias mentes.


Su música fue compuesta  por Susumu Hirasawa, este señor también compuso la banda sonora de una película dirigida por el mismo Kon llamada “Millennium Actress” de la serie de televisión “Paranoia Agent” y gran parte de la banda sonora de “Bersek”. Terry Gilliam ha incluido esta película como una de las mejores 50 cintas de animación.




Por JaimeRicaurte

martes, 18 de octubre de 2011

::Marebito::”Seres Extraños”Dir::Takashi Shimizu::Japón::2004::


Una aterradora película japonesa, donde la creativa e inteligente forma de grabar cada escena parte de actos aparentemente espontáneos que se entrelazan con un empirismo motivado a realizar desde la imaginación, una simple y emotiva historia de terror y locura.


El actor principal de esta cinta, es el director de otra película ya antes vista en nuestro cineclub. Totalmente bizarra, extraña para los ojos con percepciones tradicionales; hablamos de “El Hombre de Hierro” (Tedsuo), una película que plantea de manera literal, al hombre hecho maquina. Pero no muy lejos de ésta cinta, se encuentran los motivos por los cuales el hombre moderno reacciona de formas totalmente salidas de todo contexto, en un mundo que cada vez se parece más a una o varias historias de ciencia ficción, contadas en libros y películas por aquellos que un día se imaginaron que las cosas iban a ser, tal y  como lo son ahora.


Una película hecha en 8 días, eso dicen las criticas que he leído por estos bastos paisajes cibernéticos, no merece una buena calificación a la hora de clasificarla dentro del genero que le corresponde por ser una película simple y vacía de contenido que estructure de un principio a un fin, una historia organizada. Pero lo que si se debe resaltar, es que, con cámara en mano y en un contexto citadino lleno de mitos que suelen convertirse en la realidad de una ciudad totalmente automatizada por la rutina del hombre acumulador, es que en el pedestal donde reposan los orgullosos y civilizados ciudadanos, nunca sabremos que es lo que está pasando en el bajo mundo, a menos que sea registrado por el sensible ojo de quien se encuentra al borde de la “locura” por empezar a entender  de que se trata la unión permanente entre lo biológico-natural y lo cultural-innatural.


Masuoka, es un cámara de TV, en este aparato ha grabado el suicidio de un hombre, quien aterrorizado acaba con su vida enfrente del lente profesional del artefacto. Masuoka, no alcanza a entender en el acto de que se trata todo esto y por eso emprende una investigación que lo lleva a los subterráneos de Tokio y siguiendo las pistas y la huellas de un pueblo leyenda que habría invadido el centro de la tierra para atormentar a los hombres, descubre a una joven encadenada, desnuda y en un estado “naturalmente salvaje”.


Los “Deros”, unos aterrorizados y aterradores personajes salidos del centro de las grades urbes del mundo, de los subterráneos, de las alcantarillas, clasificados por las sociedades “modernas” como los “desechables”; diría yo, son los personajes de esta historia de ciencia ficción que vivimos todos los días y que se confunde con la realidad y las crudas verdades que a diario observamos; eso si, si queremos no hacernos los de la vista gorda.


El caso es que, como yo encuentro esta relación, tal vez usted pueda no encontrarla y simplemente limitarse a ver una cinta bastante extraña con imágenes de cámaras de celulares, cámaras de video y profesionales que lo graban todo, a cada minuto y a cada instante, una obsesión incontrolable, pero donde lo interesante surge a partir del tratamiento que se le dan a los personajes en relación con la imagen y la tecnología, a parte del bizarro submundo, donde los “Deros” toman sangre y se asemejan a los mal llamados desechables que comen basura.





@JaimeRicaurte