domingo, 7 de octubre de 2012

Manifiesto Audiovisual

 
Ojo Corazón y Pentax. Foto: Camila Florez Quintero. 2009.
El evento cinematrográfico

La imagen es  todo, la imagen siempre  te acompaña, la imagen en la sociedad de la imagen, el audio sin la imagen,  la imagen con el audio,  la imagen en movimiento, la imagen fugaz momento, monumental,  movimiento…

La imagen y las prácticas  están entrelazadas  por el icono del soporte, la herramienta,  el medio. El registro solo pertenece al instante y no al sujeto, éste también se convierte  en un crisol,  un ser mediado por la imagen que devenimos todos cuando portamos el aparato estrepitoso, que es una juguete artefacto. El ojo máquina del alma. El mirar como auto producción de lo que somos y a veces nos avergonzamos. La cámara está dispuesta a desentrañar los cuerpos imágenes, medios, herramientas para mostrar lo imperceptible en la aparente realidad, con el clic o el filme, resaltamos,  detenemos, congelamos, conocemos en la experiencia gráfica de la vida urbana. Vida, experiencia y educación visual, consumo de derechos y disolución de las fronteras, de los límites entre lo visto y no visto, lo real y el sueño.

Ensueños desde lo Alto. Cerro el Pichacho. Foto: Víctor Jiménez. 2012. 
La imagen es todo y nada, carnaval de ficción y documento en la sociedad de la telofase… metrópolis telepólita de magia y miedo, de industria y servicios, de muerte y protección. Sin embargo la imagen es re-politizada al servicio del cliente que en general no entiende nada de lo que le dicen, no observa ni interpreta las entrelíneas. Éste después paga.

La maquina mundial de las grandes corporaciones de imágenes fijas y en movimiento recomienza. No para, se auto produce como evidencias... la necesidad de transmitir, visionar, aconductar, controlar… claro, mostrar, distribuir, difundir, compartir, experimentar, tomar  la acción  dentro  de lo  producible en el comportamiento de las y los sujetos a partir de la protección  que se brinda con las apariencias, con las imágenes que devoramos como antropófagos come gráficas, publicidades, diseños, fotos, pinturas, ilustraciones y vídeos, en un circulo tipo moebius de referentes difusos, soñados y hechos de recortes, indestructible e indefinible al cual nos transbordan ideológicamente inadvertidos... y nosotros más ciegos para mirar y ver seguimos dando la cara: la imagen del gesto fabricada y reciclada en el control, la seguridad y la vigilancia.
Tu cara: Tu trasero. Foto y procesamiento digital Víctor Jiménez. 2012.

Somos recipientes propios, rotos, de hábitos. La cotidianidad de imágenes es por la exterioridad. La producción de imágenes, ciudad, cuerpos y el presente son la  empaquetada en las máquinas – massmedia. Hábito, superficie y aparatos es lo que somos y no comprendemos, armatostes, objetos y dispositivos sin lo cual no habría ningún nosotros.

Lo producido es un proceso de lo producible en el cual se define el trabajo  como  división y  apuesta  de exposición: productos objetos, enunciando unos procesos transgresivos, de-constructores y que escinden la visión de los directores, creadores,: donde los espectadores de masa acrítica, atacan y dudan de la realidad al volverse ellos  y sus vidas películas, al vivir la imagen en movimiento en su epísteme de proyectar, concebir y vivir lo real como un transcurrir de fotos en secuencia dentro del espacio tiempo. Verosimilitud más que verdad. Engranaje, posiciones, perspectivas, momentos, relatividad, azar y discontinuidades más que grandes historias y meta relatos. 

Bio-imágenes vitales, vida de imágenes, existencia de maneras, no seres y seres de intereses y conflictos; reconocimientos de estos cuerpos e imágenes como espacios abigarrados y fundados en la multiplicidad, en la visualidad. Su quehacer se encuentra en la llenura y abundancia del hambre visual; sin embargo ¿existe uno donde se hable de uno mismo, de la naturaleza y se muestren las decisiones del uno solo?

Tejidos de negro y color. Cerro el Picacho. Foto: Víctor Jiménez. 2012.

Los espacios y los productos como representaciones sociales por cierta conducta y su constante construcción ofrecen a los sujetos un fin inmediato, planeado y poco decisivo. No le permiten al cuerpo –reflexionado- pasar de la potencia al acto ya que la prohibición y lo oficial es el imperante en el estigma de lo que debiera ser dominante en la imagen apariencia: la espontaneidad, la libertad, la creación, la imaginación y el anonimato.

La casa, la escuela, la tv, el programa, la película ofrecen abertura de espacios y productos; en sí, posibilidad de no crear nada nuevo y no encontrar la media naranja… Sed de hacer su quehacer en su propio espacio imaginado y realizado (forma de participación del sujeto que trasciende el plano de lo cotidiano y lo hace mística en las massmedia, creyendo que lo cotidiano es natural, que equivale a la verdad en la pantalla).

La imagen, el audio… son vacíos, contenidos transgénicos al servicio de la burguesía transnacionalizada, imágenes pan, alimento de la ignorancia y el control. Es el capital el que llena las pantallas… a quien se le  vende esa imagen, en una sociedad con hambre, con el hambre visual de recrear y crear el entorno, el imaginario, el fantasma dentro de la maquina, ese que  da vida  a sueños y realidades, de un producto  maquinizado,  limpio, esterilizado y estilizado, que se hace para digerir rápido. Consunción.

 Como apropiarse de la pared en blanco, empuñar las maquinas y resignificar sus productos, el poner, el exponer, el poder. La imagen.

Ver Mirar Observar. Película en el Cine club Orbital. Foto: Víctor Jiménez. 2012.

Urge la polinización de las herramientas comunicativas en un mundo donde la producción de imágenes domina la relación del telepolita – que conquista sus derechos en el consumo y reivindica las luchas frente al televisor- con los medios electrónicos que nos conectan a la telepolis. Venta de un mundo que no tenemos, de un mundo siempre irrealizable, de lo light, el eidos, la apariencia, la vanidad, lo sintético. Consumo y aspiración del comercio hecho realidad por la propaganda, la publicidad,  los argumentales, el documental, la televisión, la radio y las redes sociales gracias a lo visual, a la imagen como mecanismo de aconductamiento y liberación.

La rueda nunca para. La imagen no descansa, nos produce. El capitalismo nunca duerme, la psicología de masas con la publicidad nos cautiva en la tensa tensión del audiovisual ideal, para hacernos olvidar, no percatar, no dudar.

Así se evidencia, la necesidad de transmitir, visionar… claro, mostrar, distribuir, difundir, compartir, experimentar, tomar  acción  dentro  de lo  producible. Lo producido es un proceso en el cual se define  el trabajo  como  una apuesta  de exposición, lo cual  enuncia,  que es un proceso liberador, transgresivo y  educador de los realizadores con los pobladores, las situaciones y las organizaciones.


Notas de Luces. Cerro el Pichacho. Foto: Victor Jiménez. 2012.
La imagen es todo, sin embargo la imagen sin audio es re-politizada al servicio del cliente. Este después paga. La maquina mundial de imágenes, recomienza. No para,  se autoproduce como el movimiento de la rueda.

La imagen es  todo, la imagen siempre  te acompaña, la imagen en la sociedad de la imagen, el audio sin la imagen,  la imagen con el audio,  la imagen en movimiento, al imagen momento, monumental,  movimiento….


Buscamos la imagen espontánea donde la cámara no es un fusil,  ni la chiva del noticiero,  imagen rayón, la imagen movida,  una  exposición de construcción conjunta, maquina de imágenes de observación, que objete a   productos mediáticos  que toman posición y arbitrio político.

Evadirnos de la imagen pagada y como noticia, para encontrar una producción mediática formativa,  trasmisora,  como un  proyecto colectivo de construcción  conjunta de conocimiento, experiencias colectivas  y manera de expresión de la   población a través de la cultura visual como presupuesto y basamento del edificio.
 Ante la negación  para asumir la imagen con responsabilidad,   un manifiesto político de principios comunes, que  creen  que lo primero es la sensibilidad, el sentimiento, la idea transformadora, la problemática  y la propuesta; y el proceso creador de liberación, al conocer la otredad, las realidades en que  co-habitamos en la situación.

Todo es situacional,  la imagen más que cualquier otra cosa; los objetos dominan nuestras  formas de expresión, relación y adscripción a cierto tipo de intereses. El sentido es  nuestra apuesta, en la sociedad de masas, de vallas, llena de imágenes, autoproducida por la negación de ellas,   sin  política en la imagen, negándose a lo mas prioritario de ella, la trasmisión  de un  problema y la  respectiva  trasmisión  de la  política asumida .

Al plantearnos la pregunta sobre la críptica comunicación instantánea, comunicados, boletines, encuestas, estadística funcional  difundida, segundos en pantalla, dinero, desconocimiento y producción de sociedad,  su masiva imposición, buscamos captar la imagen en su flujo cotidiano y comunicativo, imagen expuesta, su materialidad , texturas sonoras y visuales que alienten  y difundan procesos sociales dinámicos y llenos de sentido.

Caída -de la Páloma- del T.V. Foto: Cristian Jiménez. 2011.
La alter-natividad—estética y política –vital. La vida afuera. La imagen afuera… La narrativa fática.

martes, 18 de septiembre de 2012

Ashes and Snow



Es un audiovisual con toda la carga poética y narrativa de Gregory Colbert, fotografo canadiese, que nos conduce directamente a los adentros de nuestro ser, ese ser espiritual que se relaciona con la naturaleza y los animales como la obra de arte más perfecta en la historia de la tierra misma.



La belleza de la imágenes poseen el poder de atrapar al especatador y conducirlo tanto fuera como dentro de sí, tan lejano y tan cercano a la vez, que asusta y exalta al mismo tiempo que se escucha la música con los altibajos más exorbitantes, como una montaña rusa en forma de espiral, relajante e hipnotizante.



Una cinta narrada como una especie de ´documental del alma´ convierte a los estereotipos modernos en confusos estados superfluos de alegria, paz, tranquilidad y relajación, si, es una suerte de construcción del alma y del ser, no al estilo de la famosa autoayuda, pero si con grandes atributos reflexivos acerca de la manera como vivimos y cómo es esa relación entre nosostros, animales entre los animales, la naturaleza, el agua, la vida y los cuerpos.



Somos hijos de la naturaleza y por lo tanto tenemos la responsabilidad y el compromiso de devolverle a ella la vida que nos ha dado, si lo hacemos, comprenderemos de qué se trata habitar este planeta, de qué se trata residir en la tierra junto con nuestros vecinos, los distintos e incontables seres vivos.  


Si logramos formar vinculos con la idea del director, la fotografía y la música de esta obra de arte, podremos sacarle el gusto a esa maravillosa mezcla de cosas; de lo contrario, nos parecerá la película más densa, tediosa e insoportable, una pesadez inacabable.


Esta película ha sido visitada por más de 10 millones de personas hasta hace menos de un año, lo que la ubica en la mejor exposición de un artista vivo con mayor asistencia de la historia.

Grabada en más de 27 expediciones a India, Ceilán, Tailandia, Egipto, Birmania, Dominica, Tonga y Azores.



Por JaimeRicaurte

lunes, 27 de agosto de 2012

ABREBOCAS:: CINES ASIATICOS::

Si me preguntara por la idea central de este ensayo, tendría que decir que se nada en un continente sinuoso y lleno de complejidades donde hay muchas telas para cortar y devenir por un pretendido occidental como yo. El problema central fue y será encontrar fuentes documentales que me permitiesen aprender a la vez que transmitir ese manifiesto recorrido audiovisual. Para ello me decidí por dos tipos de archivos: el primero escrito e histórico por mi profesión y con el ánimo de responder a la pregunta ¿cómo y cuando llegó el cine a Japón, China y otros países asiáticos?

Para mayor claridad, con el libro recorreremos los orígenes, algunos aprendizajes y una que otra anécdota interiorizada de una lectura rápida; con las películas que se nombrarán y de alguna manera el intento de reseña o abrebocas que se hará de ellas, se quiere antojar y persuadir a engomarse e investigar con la producción actual, independiente y comercial que se realiza desbordando la mirada moral, moderna y hasta conservadora del cine occidental norteamericano y  europeo, que ausculta todo un mundo de posibilidades, distopías y heterotopías en la realización y en la conexión de los sentidos de los espectadores con las tramas cinematográficas ta reales como virtuales.

Para comenzar y como ya lo nombre, busque el libro llamado HISTORIA DEL CINE MUNDIAL  de Georges Sadoul donde traté de comprender los inicios y orígenes del séptimo arte en este gran costado del mundo con más de dos mil millones de habitantes y diferencias culturales marcadas y rotundas. Pude darme cuenta de las estadísticas de las producciones cinematográficas, de la relación en estas naciones entre contexto político, social y armado con la realización de largometrajes; la optimización del cine como herramienta de propaganda y de poder,  es decir como dispositivo de aconductamiento y control de las masas, combinándose con las  grandes casas productoras y  la exigua libertad de expresión en regímenes totalitarios.

La lectura de los capítulos EL EXTREMO ORIENTE (1902-1966)  (Capítulo XXIII) Págs. 394 -420;  CINES INDIOS Y ASIATICOS (Capítulo XXIV) Págs. 420 – 433;, y los Anexos I PUESTA AL DÍA (1965 – 1971)  en lo que corresponde a Lejano Oriente, India, China y Japón (Págs. 495 -567), y Anexo EL CINE MUNDIAL EN CIFRAS, Págs. 616 -621; me permitió ver que países como Japón, China y Corea tiene una amplia producción y tradición cinematográfica que en sus comienzos estuvo ligada al Estado y a casas productoras de grandes magnates y empresarios, lo que ha permitido con el tiempo que grupos independientes de trabajadores, creativos y técnicos audiovisuales creen sus empresas y que se configuren procesos radicales de creativos comprometidos con el materialismo y el pensamiento socialista. Dicho camino recorrido escrito de una manera sucinta y ser hacer alusión a que se crearon empresas en todos las naciones asiáticas que ofertaran toda la tecnología de la cadena audiovisual,  para decir que hay mucho que reconocer de este universo de narrar de los cineastas de países asiáticos, sus miradas propias y siempre con duda, con giros desesperantes e inesperados, les permite cargar sus filmes, sea cual fuere su género, de exploraciones personales, tan particulares, que por ello alcanzan los estatutos de verosimilitud y universalidad.


Aprendí que en estos países además de las salas de cine, a las que en general asiste la clase pudiente y  media de las sociedades de las naciones con sus idiosincrasias y diversidad de religiones en el mismo territorio, existían cine ambulantes subsidiados por el Estado y financiados por las casas productoras matrices, una especia de proyección en el espacio público, de alguna manera asequible a un mundo poblado de gentes que en los primeros 50 años del siglo XX más que del cine vivió como analfabeta en la espectacularidad de la guerra.

Al quitarme la máscara de la alienación cultural donde el mejor cine, el país que más produce, los mejores directores, actores y  técnicos son y están en EE.UU, como habitante del sur global, puedo decir que comprendí la diversidad de productoras como de regiones, distintos géneros como de religiones y  diferentes espíritus en la realización cinematográfica de un cine nacional con un desarrollo original y fecundo como de  realizadores y colectivos pensando y fortaleciendo pese a la censura la mirada y cultura audiovisual oriental.

Para la muestra de ello Japón conoció el cine en 1896 -1897 con el vitascopio de Edison y ya en  1899 – 1900 un actor Takeye Inuze y el fotográfo T. Shibata registraron algunos trozos de TAZUKI, una obra del teatro clásico. Antes de 1912 ya se había fundado una casa productora en Tokio llamada la Nikkatsu especializada en asuntos modernos y en Kioto, la ciudad museo se especializó en asuntos antiguos u obras clásicas del teatro kabuki. En 1950 ambas ciudades seguían con la misma especialización, ahora bien,  el mayor  productor mundial de cine por muchos años y aun hoy es Japón. Entre 1925 y 1969 oscilo su producción anual ente 875 y 69 largometrajes.  En 1950 tenía 3.734 salas, el 1960 habían 7.041 cines y para 1970 descendían los espacios a 3.602 salas. Hacia 1970 287 millones de personas asistieron en el año a alguna proyección de cine.

En las Filipinas, colonia norteamericana hasta 1936, las puestas en escena comenzaron alrededor de 1915 y la producción tomó vuelo en 1933, con films hablados en tagalo,, lengua  común a los 7000 islotes en donde para esa época vivían más de 21 millones de habitantes.

En 1903 en Shanghai un español Ramos, en una casa de té, organizó proyecciones de films y prosperó tanto que a la vuelta de diez años tenía un circuito de diez salas en Shanghai, HanG-KEU, Cantón y Tientsin. Empero en 1908 la emperatriz china no había dejado entrar el cine a su país a excepción de la concesiones arrendadas a los extranjeros británicos en Hong Kong. Hubo que esperar hasta que en 1923, gracias al apoyo de ricos chinos emigrados a EE.UU, fundar la sociedad Minh Singh, que para 1925 ya producía 70 largometrajes. Entre 1925 y 1930 había en el país 150 salas, 40 cines chinos en Indonesia y en Malasia, una docena en repúblicas americanas y otros en Estados Unidos en donde se había creado una pequeña producción en los barrios chinos de Nueva York, Chicago y San Francisco.

En este país, el gran monstro asiático, en un lapso de menos de 20 años se crearon 5 casas o asociaciones,  entre ellas la Shaw Brothers, que no sólo producen largometrajes sino que controlan una cadena de salas de exhibición exclusiva, parques de atracciones,  sociedades de distribución, equipos de salas, revistas para los fans, una gran imprenta y fundaciones de beneficencia. De igual forma en 1950 tenía 6.000 salas y para 1970 los espacios ascendían a 16.000 salas. Entre 1920 y 1969 su promedio de producción de largometrajes oscilaba entre 50 a 100 films y hacía 1970, en el año, asistieron a cine 5 millones de personas.

Corea realizó sus primeros films hacia 1908 y su producción fue relativamente importante: se realizaron 200 puestas en escena entre 1921 y 1940, hacía  1930 la KAP (Artistas Proletarios Koreanos) influyó en el cine de Seul como lo hacina en Shangai y Tokio organizaciones análogas. Una vez comenzó la guerra con el Japón la producción se diezmo cayendo a 25 películas por año. En Corea del sur hacia 1964 la producción llegó a 164 films con dramas modernos, algunas operas y films históricos.

Finalmente en la India el cine había sido dado a conocer por los operadores Lumiére. A principio de siglo fueron realizados algunos filmes por ingleses y por la sucursal de la Pathé, en Bombay. El 1912 el fotógrafo e impresor D.G. Phalké realizó una película que fue un éxito y le permitió crear la primera casa productora llamada Hindustani Film Co. Construyó un estudio en Nasik, en la región de Bombay y allí contrato 30 actores; al principio en todos estos cines los papeles femeninos eran interpretados por hombres. El 1919 Baburao Painter fundó la Marhastra Film, en Kolhapur. Ambas empresas siempre irán en vías y propuestas diferentes.  En 1921 y 1922 el apís realizó 63 films (de ellos 43 en Bombay). Una encuesta  sonre  la industria del cine reveló que el país contaba en 1925 con  251 cines (35 de ellos al aire libre), o sea una sala por un millón de habitantes, contra una por 6.000 en los Estados Unidos y una por 13.000 en Inglaterra. La producción de la colonia, igual, era tres veces superior a la de gran Bretaña.

La industria asiática de más de 1.500 producciones al año se preocupa por abastecer su consumo interno  y cimentar así un cine nacional antes que cumplir o buscar cánones internacionales de aceptación, no por ello queremos decir que no salieran films realizados en estas latitudes. Otro elemento importante es que las lenguas en que están habladas las películas constituyen un arma y lobby de la misma puesta en escena pues las regiones y el ethos de estas familias y sociedades se apegan culturalmente mucho a su jerga y tradiciones, llevándose a cabo una amplia gama de largometrajes para las diferentes miradas y necesidades culturales, para un número de personas de ocho mil millones seiscientos mil personas en 1960, espectadores del continente ávidos de mirarse y reconocerse en la puesta en escena de la cultura tradicional y moderna, siempre presente en esta sociedades milenarias. vhjd.
 

jueves, 9 de agosto de 2012

Miller´s Crossing – Hermanos Coen – USA – 1990


La historia de un sombrero en una ciudad sin nombre

En una ciudad indeterminada de los Estados Unidos durante el año 1929, época de la prohibición de bebidas alcohólicas en esta parte del mundo, la rivalidad surge entre dos amigos; Leo (Albert Finney), un gánster  de ascendencia irlandesa que gobierna el lugar, y Tom (Gabriel Byrne), su frio y calculador consejero. Cuando los dos se enamoran de la misma mujer, Verna (Marcia Gay Harden), y entran a jugar también los intereses de Johnny (Jon Polito), otro jefe mafioso del sector, se genera una guerra abierta entre bandas, en donde entre otras cosas se busca la cabeza de Bernie (John Turturro), el amanerado y tramposo hermano de Verna. Dentro de dicho conflicto predomina la lealtad, las disidencias internas, los violentos enfrentamientos (tiroteos y golpizas), el juego de poder, la ética, la doble moral, la corrupción de los que deberían proteger la ley y hasta el amor.




Miller´s Crossing es la tercera película en la filmografía de los hermanos Coen, un excelente ejercicio audiovisual hibrido entre la tradición y la modernidad, que hace homenaje a los clásicos del cine negro y de mafiosos, referenciándose en las obras literarias de Dashiell Hammett  y películas como La llave de cristal (1942) de Stuart Heisler. La propia narración es compleja, como las buenas películas del género de cine negro, con argumentos intrincados y laberínticos. Personajes, nombres, tramas, oscuridades y trampas, azar, destino, inteligencia… todo esto es planteado y tratado a veces con humor cínico y oscuro, tomándose las pausas necesarias para dejar fluir la historia, apoyándose en diálogos muchas veces memorables, presentándonos personajes de formas peculiares y exquisitas, complementándose con una música que aparece y desaparece llevando sutilmente al espectador y apoyándose también en una impecable fotografía. Pero principalmente, no limitándose al narrar, por ejemplo haciendo uso recurrente de un elemento como un sombrero, el cual entra a jugar un papel muy visible incluso importante dentro de la historia.

 



Cada personaje es encarnado e interpretado destacablemente por un reparto de actores entres los que podemos encontrar algunos ya conocidos por trabajar habitualmente en las películas de este par de hermanos nacidos en Minneapolis (Minnesota) y quienes se han convertido en los mayores exponentes del cine independiente norteamericano. Podemos destacar, sólo por mencionar al personaje interpretado por Gabriel Byrneque quien responde a un tipo de antihéroe cínico y distante, parco en palabras y sin un pasado explícito con problemas de juego y quien sin importar lo fuerte de la golpiza se levanta de nuevo; o el Leo de Albert Finney, un viejo lobo mafioso acostumbrado a sobrevivir y que no le teme a la muerte pero débil ante el amor; así como también a el muy conocido por los Coen, John Turturro, quien en su papel de hermano de la mujer fatal encarna un engañoso y afeminado vividor y elegante pillo que fácilmente se puede quebrar en llanto o ser un perfecto patán según como la situación amerite.



Es una película muy interesante y obligatoria de ver para comprender la variedad y calidad de narración y ejecución, casi matemática es la puesta en escena en la filmografía de los Coen, además de tratarse de un verdadero homenaje del cine de gánster y el cine negro, repleto de los elementos que más fascinan de este género.

Por David Zeta



martes, 31 de julio de 2012

Cyclo 三輪車夫 (Xích lô) Dir Tran Anh Hung, Vietnam, 1995::




Cine desconocido pero con inmensas proporciones cinematográficas, estéticas y con un gran valor desde la base de las lógicas cotidianas enmarcadas en un contexto de pobreza y fuertes actividades por la lucha de poderes.

Una obra maestra de 1995, ganadora del festival de Venecia y con un marcado contenido poético, retrata la violencia de la sociedad contemporánea en una narración metafóricamente bella, aduciendo a la modernidad como una forma contradictoria de establecerse a través de las diferencias, con una mirada que va más allá de la simple posición del transeúnte que se debate entre los trasegares de la vida cotidiana y su afán por sobrevivir.


Ubiquemos a un joven que trabaja su triciclo transportando gente de un lugar a otro en una ciudad derruida en medio de la selva, no sólo desde el punto de vista ecológico, sino también desde lo humano en medio de la supervivencia, desde la mentalidad y la materialidad; de esta manera, ubicamos al ser humano y sus diversas relaciones en un contexto natural, inherente a la vida en el planeta, en el estrecho vínculo con la cultura y su que hacer del día a día.


Calor sofocante, escases de agua, multitudes en las calles, asonadas constantes, ausencia del Estado, violencia y sangre por doquier, son parte del caldo de cultivo para fortalecer las mafias, aunque no se trata solamente de esto último y muchos que han reseñado esta cinta hacen la salvedad, es evidente que las mafias hacen parte del mundo subterráneo de la Vietnam que podemos apreciar en esta película 17 años atrás, en una lucha y reacomodación constante de poderes, que viéndolo bien, no ha cambiado mucho desde esas épocas. Sin embargo, vemos como inteligentemente se tratan elementos que son ejes transversales como el agua, líquido apreciado y valorado por cualquier especie viva sobre la tierra, lo vemos en su uso y especialmente en la guerra simbólica con pistolas de agua que tienen las chicas en su apartamento. De igual manera la pintura y los colores como un componente psicológico dentro de los personajes de la cinta y estético dentro del pensamiento creativo del director, es esa forma de vida enferma, desahuciada, a punto de extinguirse, con voluntad de hacerlo y desaparecer por completo pero que en el último instante vuelve en un suspiro, en una inhalación no de esperanza pero si de ganas de seguir adelante.   


Una vida social caótica, llena de orgullos y ambiciones mezclados primitivamente con esclavitud, miseria y suciedad, visto esto desde una mirada occidental pero natural para sus habitantes. Una estructura societal plagada de contrastes, un viaje al infierno interior en medio de la acidez propia del bajo mundo y sus tentadoras formas de hacerse la vida.


Tran Anh Hung es el director también de películas bastante reconocidas, “El olor de la papaya verde” al igual que “I come with the rain” (Vengo con la lluvia), que aunque no contienen una conexión directa entre si, son mundos particulares, pues cada film emana emociones propias de la vida en lugares comunes para muchos de nosotros.


Esta película propone un contenido sociopolítico bastante crudo tratado desde la cinematografía de Anh Hung en esta región del mundo, arrasada por conflictos armados generacionales que de alguna u otra forma han incidido en el agitado Saigón que vemos en la cinta, en donde los jóvenes son jalonados diariamente a ejercer actividades nada sanas para sus presentes y futuros en sociedad. Este director hace una radiografía con una visión contemplativa que luego imprimiría en su siguiente trabajo “A Pleno Verano” y nos presenta a Tony Leung Chiu Wai, actor que hemos visto en películas de Wong Kar Wai. 


“Río, tú que pasas en el ciclo cerrado de meses, de años, no he olvidado la deuda con mis orígenes y vago a través de los mundos hacia mi tierra”



Por JaimeRicaurte




lunes, 30 de julio de 2012

CICLO DE CINE PARA EL MES DE AGOSTO


CICLO DE CINE PARA  EL MES DE AGOSTO   - 2012 -
COMEDIA  Y SÁTIRA
7 PM   ENTRADA GRATUITA 

Jesús O. Programer 
Saludos, este mes presento una selección de películas, que por su contenido visual y conceptual quizás no encuentres una similitud con el cine  de humor que nos tienen acostumbrado a ver las grandes industrias cinematográficas, y ahí  radica lo interesante de esta propuesta.
Es una  condición absoluta que para que exista la comedia, primero tenga que existir la tragedia, reírse del drama del dolor , y es este punto lo que me interesó explorar y preguntarme por esa condición tan humana y solamente humana: reir. Así que este mes reiremos, pero siempre bajo una mirada crítica  hacia las anticuadas convenciones sociales impuestas, que se convierten en detonante de furia, drama y humor. 
Loiuse -Michel . la película para el Martes 31 de Julio 7 p.m

Sobrevivir a la vida, teoría y practica. La pelicula para el Domingo 5 de Agosto  7 p.m 

cecil  b demented.   La pelicula para el Martes 7  de Agosto  7  pm 

Den Brysomme mannen   La pelicula para el Domingo 12   de Agosto  7 pm 

In the loop  La película para el Martes 14 de agosto 7 pm

Duck soup  La película para el Martes 21 de agosto  7 pm 

Rubber la película para el  Domingo 26 de agosto  7 pm

The professional la película para el 2 Martes 28 de Agosto  7 pm .

Todos los Miércoles de Agosto presentamos  Animaciones  a las 7 pm entrada gratuita 

La princesa Mononoke.  Miércoles 1 de agosto  

La tumba de las luciérnagas Miércoles 8 de agosto. 

Mi vecino Totoro  Miércoles 15 de agosto 

Winter Days  Miércoles 22 de agosto 

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jueves, 26 de julio de 2012

The servant ( El sirviente ) Dir: Joseph Losey, Inglaterra 1963


¿QUIÉN MANDA A QUIÉN?

El sirviente de 1963, basada en la novela homónima  “The Servantde Robin Maugham, es una película del director Joseph Losey, protagonizada magistralmente por el actor Dirk Bogardeen en el papel Hugo Barrett.

Se trata de una obra llena de significados y simbolismo, desde el mismo tratamiento audiovisual, ofreciéndonos una puesta en escena excelentemente calculada y planificada, en donde el espectador se deja llevar por el ballet de la cámara que con sus movimientos va registrando y suministrando información, logrando así, planos muy pictóricos y jugando con elementos de la ambientación y el mismo decorado como espejos, copas, escaleras, entre otros elementos. También es de destacar la banda sonora que muy acertadamente es usada para aumentar la tensión y el suspenso, como en la escena del grifo goteando, o la elección de jazz suave para crear sensualidad o simple descanso.



En cuanto a la historia y dramaturgia son muchos los aspectos por nombrar y seguro que se dejaran muchos más por fuera, pero entre lo más importante de la obra se puede mencionar la crítica a la aristocracia inglesa representada en un dandi como lo es Tony, interpretado por James Fox, un joven atractivo, exitoso, con un empleo lucrativo y una bella novia y la decadencia de dicha clase, en donde las barreras sociales, fuertemente marcadas frente a los miembros de otra clase mas humilde, trabajadora y obediente como la que encarna en este caso “el sirviente”, se comienzan a desdibujar y se da una ascensión de los de abajo hasta cuestionarse; ¿quién manda a quien? La presencia omnipotente del servidor, comienza a convertirse en casi que parasitaria, manipulando y tomando control sobre las decisiones y la voluntad del que en un principio es su jefe y que terminada siendo un ente dependiente, casi que vegetativo y en decadencia tanto física como personal.



Dicho control se ejerce, por un lado, desde un componente sexual claramente marcado, tanto en la obsesión de Tony con Vera, la supuesta hermana del sirviente, como también en la misma relación entre empleador y empleado, quienes durante buena parte de la cinta mantienen entre ambos obvias insinuaciones homosexuales.




La novia de Tony, desde un principio advierte algo molesto y extraño en el comportamiento de Barret, pero el orgulloso aristócrata pasa esto por inadvertido permitiéndole de esta forma a su sirviente que paulatinamente vaya poniendo en ejecución su oscuro pero efectivo plan para introducirse en la vida del joven, hacer a un lado su molesta novia, meter a Vera a la casa e ir poco a poco tomando control y posesión del espacio, a la vez que Tony desciende cada vez a un exagerado mundo de sin sentido y pesimismo.


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